Trucos sobre como mejorar tu sexo - 1010 - 99-10104

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El término erotismo (del griego ἔρως: érōs) designaba originalmente al amor apasionado unido con el deseo sexual, sentimiento que fue personificado por el dios Eros. Tiene una relación evidente con la sensualidad, la sexualidad y las capacidades de atracción entre los humanos.1​

En castellano y en otros idiomas modernos, el término «erotismo» es una palabra compleja que puede tener dos significados, puesto que queda definida por dos conceptos distintos, con lo que se puede hablar de 2 tipos diferentes de erotismo según el sentido que lo define:

Por una parte, la picardía (entendida como acción o dicho en el que hay malicia o bien atrevimiento, si bien no una clara insinuación) y la propia insinuación, al que puede designarse como erotismo poético o bien erotismo romántico, y se entendería como tienda erotica una contestación a la busca de interacción social.

A sí mismo, por la pornografía, que se puede llamar erotismo sexual, puesto que estaría relacionado directamente con los preludios del acto sexual (particularmente en los juegos sexuales), con los que se pretende desarrollar la excitación de la pareja y la lubricación de los órganos genitales, lo que facilita el coito y otros tipos de comportamientos sexuales.

Erotismo y pornografía

La delimitación entre erotismo y pornografía es "una cuestión rigurosamente personal", si bien es posible afirmar, sin lugar a dudas, que el erotismo se restringe a mostrar epidermis con generosidad y a sugerir con mayor o bien menor picardía, al paso que la pornografía ilustra las relaciones íntimas explícitas que sostienen los personajes. En este sentido, los apasionados al cómic japonés distinguen el Ecchi (ッチ), que no muestra el coito, del hentai (変態), plenamente pornográfico. La diferencia se establece, por consiguiente, en el grado de relevancia de los elementos eróticos de cara al desarrollo de la obra.

Amor erótico y amor romántico

La dicotomía entre el amor erótico y el amor romántico no es por norma general absoluta, si bien ha quedado para el aspecto romántico la asociación primordial con el amor (en lo que se refiere a que un verdadero amor es altruista y, se supone, sublima la sensualidad). A esta dicotomía se debe que ya en la Antigüedad tradicional los griegos tendían a distinguir entre el eros y el ágape (el segundo de los que era el amor solidario y, pudiese decirse, romántico); tal distinción se tradujo al latín como la existente entre la cupiditás y la caritás.

En las religiones

En las religiones y sistemas de creencias siempre y en todo momento está presente el erotismo, aunque se puede localizar en 2 facetas aparentemente muy opuestas: por poner un ejemplo, en el cristianismo católico, los textos místicos de Juan de la Cruz y Las moradas, de Teresa de Jesús, tienen una retórica llena de un sublimado erotismo dirigido a la deidad, al paso que en otras religiones (como las de los fenicios, mesopotámicos y otros) existía una prostitución sagrada que llegó a la Grecia clásica. En la Antigua Roma se hace conocido el contraste entre la "lascivia" con rebosante arte erótico o bien, más que entre los helenos, directamente pornográfico y la severa castidad y virginidad impuesta a las vestales. Tales antinomias dentro de un mismo sistema religioso se evidencian también en el hinduismo, donde existen movimientos promotores de las más rigurosas ascesis opuestas a lo libidinoso al lado de exaltaciones de la sexualidad, como ocurre con el conocido texto del Kama Sutra o con las imágenes sexuales de templos como los de Suria y Khajuraho.

Erotismo y fetichismo

En el planeta de los objetos, el erotismo puede confundirse con el fetichismo, que es la derivación de la libido hacia objetos o unas partes del cuerpo; de tal forma que la vista o bien una simple imagen real o bien mental de esa parte del cuerpo provoque en el fetichista un deseo sexual.

Erotismo intelectual

Una percepción más intelectual del erotismo lleva la cuestión a ámbitos en los que se supone una ausencia del mismo; por poner un ejemplo, la obra escultórica el Éxtasis de Santa Teresa, de Gian Lorenzo Bernini, que representa el arrobamiento místico con la expresión de una mujer en estado de éxtasis físico. El erotismo es un dispositivo complejo (puesto que engloba diferentes componentes de lo subjetivo y lo social y desde la bioquímica hasta el arte) que genera atracción sexual y que puede canalizarse apropiadamente para lograr la completa satisfacción del deseo si no hace que otras personas se sientan afectadas de manera negativa.

Grandes Autores, Piezas maestras o bien Jalones representativos

Artículo principal: Historia del desnudo artístico

La curiosidad por el erotismo es un comportamiento natural o bien innato en los humanos. Desde la Antigüedad, representaciones de desnudos como la Venus de Milo o bien las diosas de la fertilidad en paredes prehistóricas son evidencia de este interés. El desnudo en representaciones visuales ha sido constante en todas y cada una de las etnias.

Ahora se enumeran, agrupadas conforme la naturaleza de los medios expresivos y ordenadas, de manera aproximada, cronológicamente, algunas obras del erotismo tradicional. La lista es incompleta y nada estricta. Ciertas son piezas maestras, otras no están acá más que por lo que representaron en su época, por el encono con que fueron perseguidas o prohibidas o censuradas o bien pues introdujeron alguna novedad en los trillados caminos que la cultura humana lleva recorriendo desde sus orígenes.

Literatura

Agostino Carracci: Angélica y Medoro

El carácter descarado y satírico de mucha literatura medieval terminó recogiéndose en cancioneros y antologías. Era un factor natural de aquella cultura, de carácter popular y de transmisión oral, en el que las autoridades participaban y que consideraban inofensivo. Las nuevas necesidades de entretenimiento y la ampliación de la audiencia que se produjeron con el Renacimiento favorecieron que versistas y escritores creasen nuevas obras en exactamente la misma línea, inicialmente destinadas a sus nobles patrones, mas alcanzables asimismo a un público más extenso. En el contexto de la Contrarreforma, el extremo carácter licencioso de muchas de ellas originó enfrentamientos con el Papado romano, que a lo largo de los siglos siguientes se intensificaron y fueron parte miembro de las tensiones originadas por el nacimiento de la modernidad europea.

Los autores y obras que se cuentan a continuación no son más que los casos más representativos de un conjunto mucho más extenso, que abarca casi toda la historia de la literatura. Por las razones mentadas previamente, habitualmente la autoría aquí presentada no es más que la atribución efectuada por los estudios siguientes de los especialistas.